
Si pudiera cerrar los ojos y volver a Bahía... Recogería lo que allí perdí, hecho pedazos... Al ritmo de los tambores y con una pizca de la magia de los Orixas, quizás el duende volvería... Si pudiera borrar todo lo que allí vi, si pudiera quemar toda la mala energía... no dudaría, no dudaría en volver a reír... Prometo ver la alegría, escarmentar de la experiencia... pero nunca, nunca más desconfiar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario